El control biológico ofrece alternativas menos invasivas y más sostenibles que, integradas en el MIP, reducen residuos químicos y responden a demandas de mercados exigentes.
Selecciona la técnica según la especie objetivo y el entorno: depredadores, parasitoides, feromonas o agentes microbianos. Diseña liberaciones controladas en zonas no productivas y establece seguimiento por muestreo para evaluar eficacia. Realiza ensayos piloto para validar resultados y documentar métricas de reducción poblacional para auditorías ISO 22000. Combina control biológico con sellado, limpieza y manejo de residuos para un enfoque integral. Implementa protocolos para minimizar riesgos (contaminación cruzada, impacto en producto) y selecciona proveedores acreditados. Los resultados suelen ser graduales: reducción de plaga y menor residuo químico con aceptación de clientes sensibles a residuos.
Regresar al listado